El mensaje estaba sellado de antemano: “Decir ‘no’ a una mala financiación para Cataluña”. Y ha salido reforzado. En el día en el que se han cumplido dos años de la entrada en vigor del Estatut y, por ende, en la fecha límite que marca el texto legislativo para cerrar la nueva financiación catalana, el Govern de la Generalitat y CiU han aunado fuerzas para recordar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que su Ejecutivo ha incumplido lo prometido y votado en el Congreso y que no cejarán hasta conseguir un modelo financiero favorable para Cataluña.
El tono de unos y otros ha sido notoriamente diferente. La contundencia de sus palabras también. Pero la coincidencia en el planteamiento ha encajado como pocas veces.